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10 nov 2011

¿Por qué leer libros nos hace sentir bien?


potter
Según se deduce un estudio de la Universidad de Búfalo (EE UU) publicado recientemente en la revista Psychological Science, cuando leemos un libro nos sentimos parte psicológicamente de la comunidad que protagoniza la narración, por ejemplo el colectivo de magos en el caso de la popular saga de Harry Potter. Este mecanismo satisface una necesidad humana fundamental: la de pertenencia a un grupo. 

En concreto, para la investigación los investigadores trabajaron con dos best-sellers: Harry Potter y la piedra filosofal y Crepúsculo. Y estudiaron la afiliación psicológica con magos y vampiros, respectivamente, de más de un centenar de sujetos antes y después de leer dos fragmentos de ambos libros durante media hora. De este modo comprobaron que los lectores se sentían identificados con uno u otro grupo en función del libro que les habían proporcionado. Además, la pertenencia a las comunidades de ficción producía una mejora del estado de ánimo y la satisfacción similar a la de formar parte de grupos reales. “Leer satisface una profunda necesidad psicológica”, que ha jugado un papel clave en la evolución, concluían los autores.

6 sept 2011

7 formas de aumentar tu fuerza de voluntad

voluntadSeptiembre es el mes de los "buenos propósitos". Pero, ¿qué podemos hacer cuándo la voluntad flaquea? Los científicos han descubierto varias estrategias útiles para aumentar la fuerza de voluntad.

Cambiar hábitos. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Case Western Reserve (EE UU), basta con pequeños cambios en hábitos cotidianos, por ejemplo lavarnos los dientes durante varios días con la mano contraria, para fortalecer la voluntad.

Tensión muscular. Iris W. Hung, de la Universidad de Singapur, ha descubierto un curioso truco para ejercer el autocontrol: si cuando notamos que nos cuesta levantarnos de la silla para ir al gimnasio o se nos hace la boca agua ante un pastel tensamos los bíceps o los músculos de la mano durante un minuto, nos resultará más sencillo evitar la tentación. “La mente y el cuerpo están tan estrechamente unidos que simplemente apretando los músculos se puede activar la fuerza de voluntad” concluía en la revista Journal of Consumer Research.

Buenas acciones. Por su parte, Kurt Gray, de la Universidad de Harvard, ha demostrado que hacer una buena acción, e incluso sólo imaginarnos ayudando a otros, aumenta nuestra fuerza de voluntad y nuestra resistencia física. “Tal vez la mejor manera de resistirse a un donut a media mañana es donar el dinero que cuesta para una buena causa”, sostiene Gray, que dió a conocer sus conclusiones en la revista Social Psychological and Personality Science.

Exponerse a la tentación. Aunque pueda parecer contradictorio, para aumentar la fuerza de voluntad es mejor exponerse a tentaciones reales. En una serie de experimentos, científicos de la Universidad de Chicago demostraron que si una persona está a dieta desarrollará mejor su voluntad si tiene pasteles o caramelos en la cocina, al alcance de la mano, y evita comerlos, que si solamente ve imágenes de chocolate y golosinas en revistas o en la televisión. Esto último, dicen los investigadores, surte el efecto contrario, ya que es probable que en la primera ocasión que se le presente coma más "alimentos prohibidos".

Distracción. La distracción también es una buena estrategia, como han demostrado investigadores de la Universidad de Columbia (EE UU). Si canturreamos o pensamos conscientemente en otra cosa cuando algo nos tienta, por ejemplo un cigarrillo mientras intentamos dejar de fumar, nos costará menos controlarnos.

Uno a uno.
Conviene evitar proponerse cumplir a la vez varios objetivos que exijan mucho autocontrol. Según Sandra Aamodt, editora jefe de la prestigiosa revista Nature Neuroscience, hay varias actividades que pueden agotar rápidamente nuestra fuerza de voluntad: resistirnos a probar ciertas comidas o bebidas, reprimir respuestas emocionales, hacer un examen, dormir poco y tratar de impresionar a alguien.

Cinco comidas al día. Cuando nos falta glucosa en sangre nuestra capacidad de autocontrol se resiente, según demostró hace poco Roy F. Baumeister, de la Universidad de Florida (EE UU). De ahí que los expertos recomienden no saltarse ninguna comida para conservar la fuerza de voluntad que necesitamos para hacer ejercicio, dejar de fumar, estudiar, adquirir algún hábito como ir en bicicleta al trabajo, e incluso mantener una dieta de adelgazamiento.

4 sept 2011

Llevarse bien con los compañeros de trabajo alarga la vida


acentoSegún un estudio de la Universidad de Tel Aviv (Israel), llevarse bien con los compañeros de trabajo tiene beneficios sobre la salud a largo plazo. Concretamente, Sharon Toker y su equipo han demostrado que los empleados que creen tener apoyo de sus iguales en el trabajo suelen ser más longevos. “Pasamos muchas de nuestras horas de vigilia en el trabajo, no tenemos tiempo de ver a los amigos en los días laborables, por lo que el lugar de trabajo debe ser un sitio donde encontrar apoyo emocional”, subraya Toker.

En una investigación con 820 adultos trabajadores durante dos décadas, los científicos demostraron que
las personas que no se sienten respaldadas en el entorno laboral tienen 2,4 veces más probabilidades de fallecer. Los resultados se publican en la revista Health Psychology.


Para convertir la oficina en un lugar “bueno para la salud”, Toker sugiere crear rincones para tomar un café donde los compañeros se reúnan y hablen espontáneamente, organizar una red social virtual interna similar a Facebook y programar salidas sociales informales para empleados, entre otras iniciativas.
 

16 ago 2011

Tú eres la fuente


Nadie te da nada, tú eres la fuente.
Vas a recibir lo que des.
Das quien estás siendo, pues esto te estás dando.
Lo que estás dando, es lo que estás siendo.
Lo que estás recibiendo, es lo que estás siendo.
Lo que estás siendo en relación a otros,
es lo que estás experimentando.
¿A quién te estás dando?
¿A quién estás recibiendo?
¿A quién estás experimentando?
El estado del ser que elijas experimentar
en relación a otros será la causa
de lo que Tú mismo experimentes.
El ser que decidas manifestar, será lo que la vida te
dará. El ser elegido es el pedido y tu experiencia es la
respuesta del universo a tu pedido.
Nadie puede ingresar en tu mundo interior.
Lo que seas en relación a los otros serán contigo.
Es el ser que experimentarás.
La ilusión te hace creer que te relacionas con otros
Pero eso no es posible.
En todo momento te relacionas contigo mismo
en presencia de otros.
¿A quién te estás dando en presencia del otro?
¿A quién estás recibiendo en presencia del otro?
¿A quién estás experimentando en presencia del otro?
La vida siempre te dará lo que decidas ser.
No importa con quienes te relaciones, tuya será la
experiencia.
En todo momento estás eligiendo y decidiendo,
manifestar, crear y experimentar, algún aspecto de tu ser.
Y son tus aparentes relaciones con los demás,
las que te permiten conocerte a ti mismo,
en tu propia experiencia.
Sólo existe una relación, es la relación contigo mismo.
Los otros y los acontecimientos son ángeles y
milagros, convocados por ti mismo en tu camino de realización,
en tu sendero hacia tu ser real.
Siempre se te dió lo que has pedido y
en todo momento pediste al aspecto de tu ser
que decidiste manifestar.
Al final del camino, cuando finalice este capítulo
del libro de tu vida nuevamente serás conciente de la inocencia absoluta,
de quienes te acompanaron y verás que ellos te permitieron
cumplir con tu anhelo jamás imaginado, la posibilidad de experimentar
tus aspectos más elevados.
Verás que ellos cumplieron con todos los pactos
acordados que te llevaron muchas veces a experimentar tus
aspectos más bajos y así hacer físicamente posible que
te manifiestes concientemente.
La gran justicia te será revelada, cuando seas capaz
de ver, que nadie jamás te dañó y que todos los daños
recibidos, fueron POR TÍ imaginados, creados y experimentados.
Similarmente y ante tu sorpresa, también sabrás que
aquellos dolores y sufrimientos con los que tu creías dañar a otros
fueron también fruto de tu propia imaginación.
Porque lo que es para ti, es exactamente igual para
tus hermanos todo dolor y sufrimiento padecido,
fueron por ellos imaginados, creados y experimentados.
Y sabrás que todo el daño, sólo puede ser auto-inflingido.
Y también sabrás que el amor que escatimaste a ti mismo te lo quitaste.
Aún el miedo más intenso, el dolor más profundo,
la traición más artera, la ofensa menos esperada,
la agresión más hiriente, en fin el infierno más temido,
fueron todas magníficas expresiones por ti elegidas.
Aún cuando tú siempre en estos casos hayas elegido
experimentar otro aspecto de tu ser,
la creencia que fueron “otros”, los “verdaderos”
causantes de tanta injusticia y sufrimiento en tu propio
interior.
No amigo mio, nunca han existido ni existirán injusticias
en el plan perfecto de la vida
.
Pero si es posible que las hayas imaginado cuando
has caído en la ilusión y el espejísmo de los
planos inferiores de conciencia.
Al final de camino te verás como lo que siempre fuiste
y serás el creador absoluto y libre de todas tus
experiencias.
Y cuando veas tu vida, a la luz de esta conciencia más
elevada, sentirás una compasión enorme por ti mismo y
desearás haber evitado tanto dolor y sufrimiento.
Entonces pedirás, suplicarás, implorarás,
una nueva oportunidad.
Tu también me pediste que cuando te olvidaras de todo
esto, y el olvido fuera parte de tu propio plan,
en algún momento te enviara algo que te ayudara a
recordar.
Bueno hijo mio, en este acto estoy cumpliendo con mi
parte.
Ahora, si tu lo dispones, tienes una nueva
oportunidad, de recordar y utilizar la vida física,
para conocerte a ti mismo en tus aspectos más
elevados. Así como lo soñaste antes de volver.
Como siempre, el acuerdo sigue siendo el mismo:
Tu pides y Yo concedo, exactamente lo que tu pides.
¿Qué me pedirás el próximo momento?
¿y en el siguiente?
¿y en el siguiente?
No te preocupes por mi parte
simplemente sé conciente de la tuya,
y cuando te sientas nuevamente perdido RECURRE A MÍ,
que te contestaré aún antes de que me llames.
Siempre viajo contigo, aunque no siempre lo notes.
No es posible que estés solo.
Si es posible que creas que lo estás.
Querrás volver con tu nueva conciencia expandida,
a vivir nuevamente en el plano de la vida manifestada.
Para poner en acción tu gran recuerdo,
volver para experimentar en relación a otros
tu amor más pleno, incondicional e intenso
que seas capaz de imaginar.
Sabrás que el amor es y será tu verdadera esencia.
Y no pararás hasta experimentarlo y sentirlo.
De pronto serás conciente que todas las experiencias
pasadas sí tuvieron un sentido muy amoroso, el de ayudarte a recordar,
a través de las experiencias físicas de muchos otros aspectos de tu ser,
que la opción más elevada y verdadera es el amor.
Así abrazarás todo lo que hayas experimentado,
el miedo más intenso, el dolor más profundo, la
traición más artera, la agresión más hiriente, en fin el infierno más
temido.
Y tu pedido como siempre te será concedido.
Se te dará la oportunidad tan ansiada.
Y es por eso hijo mío, que te encuentras nuevamente,
en este tiempo, en este lugar, en este cuerpo,
rodeado de estos seres.
Tuyo fue el diseño completo de tu vuelta,
asi como lo pediste, asi fue dado.
Por ahora me despido, aunque eso no es posible.
Porque sólo se despiden los que se separan,
y eso no es un estado en el que podemos estar tu y yo.
Con AMOR
TU YO SOY

15 ago 2011

El lenguaje de las emociones

La vida emocional repercute en el sistema inmunológico por lo que estar sanos depende, en parte de tener un espíritu optimista. Las emociones constituyen una de las facetas del ser humano más desconcertantes. Conocer qué son y cómo funcionan es el primer paso para alcanzar el autocontrol. Hay centenares de emociones, siendo las principales la ira, la tristeza, la alegría, el miedo, el amor, la sorpresa, la aversión y la vergüenza. Cada una de ellas se experimenta con múltiples matices y además en ocasiones se combinan varias para crear nuevas modalidades.


Toda emoción supone reacciones físicas encadenadas que, si bien en un primer momento son normales y hasta necesarias, cuando se prolongan o tienen lugar de forma desproporcionada aumentan los niveles de toxicidad de nuestras células, pudiendo llegar a desencadenar enfermedades orgánicas. Cada emoción predispone al cuerpo a un tipo de respuesta.

La ira: aumenta el flujo sanguíneo hacia las manos, el ritmo cardíaco y los niveles de aquellas hormonas que, como la adrenalina, generan la cantidad de energía necesaria para emprender acciones vigorosas.

La tristeza: tiene la finalidad de ayudarnos a asimilar una pérdida irreparable. Conlleva la disminución de la energía y el entusiasmo con el que acometemos habitualmente las actividades vitales y sociales, y un encierro que nos permite llorar la pérdida, evaluar sus consecuencias y planificar cómo actuaremos cuando retome la energía.

La alegría: aumenta la actividad del centro cerebral encargado de inhibir los sentimientos negativos. Crece el caudal de energía disponible y el organismo experimenta entusiasmo ante cualquier tarea.

El miedo: hace que se retire la sangre del rostro y de otras zonas del cuerpo para llevarla hasta la musculatura de las piernas. De esta forma contamos con el aporte de oxígeno necesario para emprender una posible huida. Al mismo tiempo, el cuerpo se paraliza durante fracciones de segundo que el cuerpo pensante emplea para calibrar la respuesta más adecuada, por ejemplo, esconderse. Las conexiones nerviosas de los centros emocionales del cerebro desencadenan una respuesta hormonal que pone al organismo en estado de alerta general. Todo esto hace que aumente también el ritmo cardíaco y la presión arterial. El amor, la ternura y la satisfacción sexual: activan el sistema nervioso parasimpático, que es el opuesto fisiológico de las respuestas “huida” o “lucha”, propias del miedo o la ira. La reacción parasimpática está ligada a la respuesta relajación. Conlleva un estado de calma y satisfacción que favorece la convivencia.

La sorpresa: produce un arqueo de las cejas que aumenta nuestro campo visual, favoreciendo la entrada de luz en la retina. De esta forma obtenemos información adicional sobre el acontecimiento inesperado.
La aversión: produce una expresión facial universal: ladeo del labio superior y fruncimiento de la nariz. Son gestos básicos necesarios para expulsar de la boca algo de sabor desagradable o evitar un olor molesto, y que se utiliza también metafóricamente para expresar desaprobación.

Cuestión de química

Las respuestas físicas mencionadas se producen cuando, a través de los sentidos, llegan al cerebro determinados estímulos. En ese momento empiezan a producirse toda clase de reacciones químicas que a través de los neurotransmisores – algo así como nuestros cables eléctricos internos- estimulan otros centros que, a su vez, segregan sustancias con funciones concretas.

Así, la oscuridad, estimula la secreción de melatonina, que induce al sueño. Todas las predisposiciones biológicas a la acción citadas son modeladas posteriormente por nuestras experiencias vitales. El entorno modela las respuestas emocionales hasta tal punto, que podemos adquirir hábitos que lleguen a confundirse con rasgos de la personalidad.

Así, si alguien ha vivido una infancia de malos tratos, seguramente será violento con sus hijos porque éste es el único patrón que ha conocido. La mente racional invierte más tiempo que la emocional en responder a un estímulo. Por ello el primer impulso ante cualquier situación procede del corazón. Existe también un segundo tipo de reacción emocional, más lenta, que se origina en los pensamientos. Esta forma de activar las emociones es deliberada: si alguien te insulta llenándote la cara de ira, cada vez que lo recuerdas, reproducirás la misma reacción emocional.

Origen orgánico

En la parte superior de la médula espinal se encuentra el tallo encefálico, la región más primitiva del cerebro, regulador de las funciones vitales básicas- respiración, metabolismo de los órganos, etc- . De este cerebro primitivo emergieron después los centros emocionales y, millones de años más tarde, el cerebro pensante. Nuestras primeras emociones fueron producidas por olores. Al principio, el centro olfativo estaba compuesto sólo por dos grupos celulares: uno registraba cualquier aroma y lo clasificaba- comestible, tóxico, sexualmente disponible…- y el otro, enviaba respuestas reflejas a través del sistema nervioso, ordenando nuestro cuerpo las acciones a llevar a cabo- comer, vomitar, etc- Luego, el cerebro evolucionó y se conformaron nuevos grupos de células, hasta constituirse el sistema límbico. Justo ahí se registran las emociones.

Cuando se atrapa la rabia o el miedo, se está bajo la influencia del sistema límbico. En él se encuentran el tálamo, encargado de enviar a la parte pensante del cerebro la información que recibe de los sentidos; el hipotálamo, que regula los impulsos sexuales y otros estados anímicos; el hipocampo, relacionado con el aprendizaje y la memoria; y la amígdala, que controla el miedo.

Cuando el sistema límbico se conformó, el hombre dejó de responder sólo de forma refleja a los estímulos; seguía decidiendo si comer o no un alimento en base a su olor, pero reconociendo los aromas y discriminando más conscientemente los buenos de los malos. Este trabajo era y es realizado por el cerebro nasal, una parte del circuito límbico que constituye la base rudimentaria del cerebro pensante o neocórtex.

Con el paso de millones de años más, el neocórtex – el intelecto- siguió desarrollándose. Esta parte del cerebro nos permite experimentar sentimientos – además de coordinar nuestros movimientos- y reflexionar sobre ellos. A él debemos la supervivencia de nuestra especie y que se pusiera en marcha nuestra vida emocional: así, además de experimentar placer con el apareamiento, se crearon vínculos afectivos. Al ir aumentando con el tiempo, la masa de neocórtex, ha ido creciendo el número de conexiones neuronales con el sistema límbico, lo que incrementa la cantidad de respuestas emocionales.

De la misma manera que existe una estrecha relación entre las emociones y nuestros centros nerviosos, la vida emocional tiene repercusiones en el sistema inmunológico. Como guardián del cuerpo, dicho sistema identifica cada célula del organismo y decide lo que le es propio para protegerlo y lo que le es extraño- un cáncer, por ejemplo. Para destruirlo. De ahí el rechazo que a veces se produce ante determinados trasplantes. Cuando experimentamos emociones negativas, nuestro aparato inmunológico ve disminuida su eficacia, mientras que las personas alegres tienen una gran capacidad de respuesta a las agresiones tanto internas como externas.

Cómo controlarlas

La parte más evolucionada del cerebro, el neocórtex, es la que ha de utilizarse para conseguir el control de las emociones. Con inteligencia racional, debemos ordenar a nuestro cerebro que razone las causas de un arrebato de ira o un ataque de timidez, y luego ordenar que la emoción se calme. Para conseguirlo, podemos respirar de forma abdominal, llenando y vaciando, profundamente, primero el abdomen y luego los pulmones. Si no encontramos razones para los arrebatos se debe dar la orden igualmente de no perder el control.

Aplicando la capacidad de razonar al terreno emotivo, se reeducará la inteligencia emocional. Las emociones sólo se manifestarán cuando la situación lo justifique. Con paciencia se consigue controlar tanto las innatas como las adquiridas y se equilibra cuerpo, corazón y mente. El yoga es una buena ayuda en el proceso de control emocional.

Autor: Mayte Suárez Santos


29 jul 2011